miércoles, 23 de marzo de 2011

De la Revolución Industrial a la tecnología verde


Como se mencionó anteriormente, la Revolución Industrial trajo consigo un desarrollo apresurado de la tecnología. La Revolución Industrial fue un fenómeno económico y social que se dio en Europa entre 1760 y 1840, en el cual el desarrollo de la tecnología dio paso a una nueva economía basada en la industria, distinta a la antigua economía manufacturera. Desde esta época el desarrollo tecnológico comenzó a crecer de una manera muy rápida, en solo 250 años ahora tenemos tecnología que en aquellos años pudo haber parecido magia o brujería para las mentes de esos tiempos. Se utilizaron nuevos materiales para la construcción como el hierro y el acero, nuevas fuentes de energía como el carbón y se creó la máquina de vapor, que vendría siendo el invento tecnológico más importante de la época. Estos cambios tecnológicos supondrán un vertiginoso incremento del uso de recursos naturales y de la producción en masa de bienes manufacturados. A raíz de la Revolución Industrial, surgió el sector secundario (minería, manufacturas y construcción) y se introdujo nuevas fuentes de energía inanimadas (combustibles fósiles).

Luego de la Revolución Industrial, se dio en el Siglo XX un nuevo proceso llamado “Industrialización”, iniciado en EEUU y popularmente llamada la segunda revolución industrial. Se caracterizó por un cambio en los métodos de trabajo gracias a la electricidad. El petróleo y el gas natural son parte de los cambios industriales del siglo XX. También desarrollaron nuevos sistemas de transporte y renovaron los antiguos (automóviles, aviones, barcos, ferrocarriles, etc.) los cuales industrializaron el comercio. Hoy en día, el petróleo y los hidrocarburos constituyen los combustibles fósiles más importantes y esto ha llevado a un desarrollo de la industria que nos ha traído los avances tecnológicos más importantes del siglo.


Estando conscientes de cómo se ha desarrollado la tecnología desde la Revolución Industrial, es importante conocer acerca del elemento del medio ambiente que será estudiado en esta investigación.
La atmósfera es la capa gaseosa que rodea a la Tierra. Es una mezcla de nitrógeno (78%), oxígeno (21%), y otros gases (1%). Es un elemento importante que hace posible que la Tierra sea habitable, bloqueando los rayos ultravioleta de Sol y atrapando el calor, manteniendo la temperatura de la Tierra estable. El oxígeno de la atmósfera mantiene vivos a los seres que habitan nuestro planeta.
Otros gases de interés presentes en la atmósfera son el vapor de agua, el ozono y diferentes óxidos de nitrógeno, azufre, etc. También están las llamadas partículas en suspensión como lo son pequeños organismos orgánicos o restos de ellos. Estas partículas suelen crear los llamados “smog”, la cual es un tipo de neblina densa muy contaminante.
La atmósfera primitiva estaba formada por vapor de agua, nitrógeno, dióxido de carbono, muy pequeñas cantidades de hidrógeno, y no contenía Oxígeno. La mayor parte de la atmósfera primitiva se perdió en el espacio, pero nuevos gases y vapor de agua se fueron liberando de las rocas que forman nuestro planeta y formaron una nueva atmósfera. El oxígeno y el ozono fueron introducidos gracias a la fotosíntesis de los seres y vivos y tras muchos cambios, hace unos 1000 millones de años, la atmósfera llegó a tener una composición similar a la actual. Hoy en día, las plantas y otros organismos fotosintéticos toman CO2 del aire y devuelven O2, mientras que la respiración de los animales y la quema de bosques o combustibles realiza el efecto contrario: retira O2 y devuelve CO2 a la atmósfera
La contaminación del aire no es novedosa. Data desde el siglo 13, cuando la población comenzó a quejarse de la excesiva cantidad de polvo de carbón y de hollín en el aire de Londres, Inglaterra. Desde la revolución industrial la atmósfera ha sido alterada, gracias al aire contaminado emanado por las industrias. La contaminación del aire ejerce muchos efectos: causa enfermedades, mortalidad, afecta cosechas, infraestructuras y también a los animales. La peor contaminación ocurrió en Londres, cuando una densa nube de aire contaminado (combinación de humo y niebla) se formó sobre la ciudad en diciembre de 1952, y permaneció hasta marzo de 1953. En sólo una semana fallecieron más de 4 000 personas, y más de 8 000 personas fallecieron a lo largo de seis meses. En el último siglo la concentración de CO2 y otros gases invernadero en la atmósfera ha ido creciendo constantemente debido a la actividad humana, tales como la tala y la quema de la vegetación y por el uso excesivo de combustibles fósiles para procesos industriales. También, los niveles de metano se han doblado en los últimos 100 años, mientras que la cantidad de óxido de dinitrógeno se ve incrementada en un 0,25% anual.
Todo el proceso de cambios en la atmósfera se aceleró con la revolución industrial. El uso de los combustibles fósiles como fuentes de energía y la extensión de la industrialización nos ha permitido disponer de muchos más alimentos y bienes que nunca. En estos últimos 250 años se ha producido un crecimiento extraordinario de la población mundial y un aumento espectacular de los recursos necesarios para mantener a esa población. Pero este proceso ha causado la aparición de problemas ambientales mucho más complejos, interrelacionados, y que se manifiestan cada vez más rápidamente.
El hombre ha contaminado la atmósfera desde que descubrió el fuego. El descubrimiento del carbón como combustible en el siglo XIX, incrementó las preocupaciones por la contaminación. El problema ha ido empeorado por el aumento de consumo de los combustibles por la industria, por las grandes concentraciones humanas en las áreas urbanas y por la aparición del motor de explosión. Cualquier sustancia ajena a los componentes de la atmósfera que se encuentre en esta y produzca un efecto negativo sobre los seres vivos, es clasificado como contaminante, así pues las partículas en suspensión o las especies radiactivas producidas en los ensayos nucleares están también incluidas.
Entre los cambios negativos que han sido generados por la acción del hombre en la atmósfera, se destaca el Smog Industrial. Se trata de una mezcla de dióxido de azufre, ácido sulfúrico y una gran variedad de partículas en suspensión. Juntas originan una espesa niebla muy contaminante, con efectos negativos sobre la salud de los seres vivos y sobre las infraestructuras y materiales. El smog industrial fue común en algunas ciudades industrializadas como Londres o Chicago, que quemaban grandes cantidades de carbón y petróleo pesado con mucho azufre. En países en vías de industrialización como China o algunos países de Europa del Este, todavía es un grave problema en algunas ciudades.
Lo positivo de este problema, es que tenemos la posibilidad de controlar los contaminantes que emanamos a la atmósfera, como el monóxido de carbono, el bióxido de sulfuro, VOC, y óxidos de nitrógeno. La mayor fuente de contaminación generada por el hombre son las quemas de combustible fósiles en los hogares, fábricas, automóviles, incluyendo el carbón, aceite y gas. Estos pueden reducirse.
La tecnología verde es el diseño de soluciones y/o dispositivos basados en la ecoeficiencia, es decir que garantizan seguridad de fabricación y funcionamiento reduciendo al mismo tiempo su impacto medioambiental. La clave es “producir más con menos”. Poseemos las tecnologías y conocemos las políticas de actuación que serían eficaces para reducir significativamente las emisiones de gases con efecto invernadero. Así, por ejemplo, en los diferentes sectores implicados se podrían tomar medidas como las siguientes:
En la producción y uso de energía
·         Reciclar materiales y controlar los procesos para producir menores emisiones de gases invernaderos.
·         Usar vehículos híbridos.
·         Cambios en el estilo de vida y en los hábitos de transporte.
·         Uso de combustibles y energías alternativas (renovables) que no incrementen las emisiones.
·         Construir viviendas y edificios que usen la energía con mayor eficiencia (paneles solares).
·         Uso más eficiente de los combustibles fósiles para producir electricidad.
·         Sustituir el carbón por petróleo y estos dos por gas natural, en la medida de lo posible
·         Reducir los escapes, especialmente de metano, en la extracción y distribución de los combustibles

En la industria

Se podría reducir muy notablemente la liberación de gases con efecto invernadero en algunos procesos industriales: producción de hierro, acero, aluminio, cemento, etc. Así, por ejemplo, medidas como la modificación de los procesos de fabricación, la eliminación de algunos disolventes, sustitución de determinadas materias primas.
También es importante crear políticas de explotación forestal que detengan la deforestación y que regeneren los bosques destruidos por la mano del hombre.
 

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